¿Cuál de estos tres tipos de persona eres tú? ¿Escondes lo mágico que te sucede?

  ¿Te ha pasado alguna vez algo mágico y por vergüenza no se lo has dicho a nadie?

  Me voy a destapar ante ti y te voy a contar algo que me da un poquillo de reparo compartir. Pero como sé que la vergüenza y la culpa son los principales motivos de que no vivamos felices, pues me tiro a la piscina.

  Como suelo decir en modo gracioso y verdadero al mismo tiempo: la culpa es siempre de la culpa.

  Mira, estaba pasando por un momento de mucha actividad, y por pura intuición, mi Ser me pedía estar en contacto con árboles, con naturaleza. Así que empecé a ir a un parque cercano a donde vivía.
 
  Y allí encontré paz y serenidad tumbado en la hierba al lado de un árbol al que tocaba y saludaba al llegar y tocaba y saludaba al marcharme.
 
  Un día, se me ocurre conectar con el árbol a través del auto-test kinesiológico, y le pido consejo al árbol sobre qué hacer respecto a una situación en mi vida. Le doy varias opciones con el test, y él me respondió. Yo le pregunté: “Señor Árbol, ¿me puedes ayudar?” y ya él me siguió la “conversación kinesiológica”.
 
  Otro día más adelante, como ya éramos “amigos”, sentí el deseo de saber si tenía nombre este árbol tan simpático y tan bien informado. Y empiezo a testar, y a preguntar comparando la longitud de mis dedos índices para saber si a cada pregunta cerrada, el árbol respondía sí o no a través de mi cuerpo.
 
  Entonces, me dice que sí que puede decirme su nombre. Y le pregunto si su nombre tiene 1 letra, ó 2, ó 3, 4… y me da el sí en el número 5. Por lo tanto, 5 letras.
 
  Luego, empiezo a preguntar por las letras una por una: la primera letra, ¿es vocal? Me dice que no. Por lo tanto, es consonante. Y sigo testando… Esa letra consonante ¿es la b, la c, la d, la f, la g….? Y cuando ya casi no me quedaba abecedario, me dice que es la S.
 
  Sigo con la segunda letra: esa letra, ¿es vocal? Me dice esta vez que sí. Esa letra ¿es la a, la e, la i…? Y me dice que es la E. Sigo… La tercera letra ¿es consonante? Me dice que sí, así que de nuevo ¿es la b, la c, la d, la f, la g, la h…? Y esta vez me para en la Ñ.
 
  Claro, en este punto, teniendo 3 letras de 5 y eran la S-E-Ñ — –, automáticamente pienso lo que pienso y le pregunto, ¿es que te llamas SEÑOR? Y me dice… ¡SÍ!
 
  Imagínate. Yo llevaba días saludándole como “hola señor árbol” “adiós señor árbol”, y el simpático arbolito me hace un guiño como diciéndome “no tengo nombre, pero como tú me habías llamado señor, pues para seguirte la corriente, te digo esto, je, je”.
 
  Entonces, tras pasarme esto que para mí fue algo mágico y precioso, tuve el impulso de contarlo, pero me dije “¿y a quién le cuento esto sin que se ría de mí?”. Por suerte, sí que tengo personas para contarles esto, pero de ahí a expresarlo públicamente…
 
  Yo sé que la magia no es magia, sino ciencia sin aparatos para ser medida. Sin embargo, sigo maravillándome de muchas cosas que me pasan y observo, de cómo todo esta conectado, cómo este mundo es un diseño hiperinteligente, cómo no hay nada al azar, sino que todo tiene su causa, su origen vibratorio.

  Pero dejemos de hablar de mí, y PASEMOS A HABLAR DE TI y QUÉ TIPO DE PERSONA ERES DE MOMENTO RESPECTO A ESTOS TEMAS:
 
¿ERES UNA PERSONA EN MODO 1.0? Si eres una persona 1.0 y según tus mapas mentales, lo que has leído aquí te parece una chorrada supina y crees que estoy más p’allá que p’acá y qué tontería es ésa de hablar con un árbol o creer que se habla con un árbol, mejor deja de leer y emplea tu tiempo en otra cosa. Seguramente, te va razonablemente bien en la vida, y no ves ninguna necesidad en cuestionarte nada y mucho menos en leer gilipolleces o frikadas. Ojalá mi vida se hubiera quedado en 1.0 yéndome razonablemente bien, ya que es muy lógico no tocar nada si ya te va bien y estás contento/a. Eso sí, si estás en modo 1.0 y no te va bien en la vida, tal vez te toque en algún momento pasar a 2.0. Yo no tuve más remedio, y mira que me resistí.
 
¿ERES UNA PERSONA EN MODO 2.0? La persona 2.0 ya ha iniciado un cambio, normalmente por problemas de salud cronificados, o por verse en una vida sin sentido, o por una situación muy traumática que no entiende si lo ha hecho “todo bien” en su vida, o por frustraciones repetidas, etc. Ya se ha hecho preguntas de esas “jodidas”, preguntas de esas que no tienen vuelta atrás cuando te las haces una vez. ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Qué parte de responsabilidad tengo yo en las cosas que me han pasado? ¿Esto es todo puro azar? ¿Hay un destino definido para cada uno que no podemos cambiar? ¿Nos engañan los gobiernos? ¿Nos engaña la medicina? ¿La ciencia? ¿Qué ha pasado aquí si he hecho todo como Dios manda y no me ha ido bien? Puedes encontrar respuestas a esto, o no. Puedes medio llevar una vida 1.0 de nuevo (ó 1.5) si no te va bien en modo 2.0. Es decir, si no encuentras la información adecuada para sentirte mejor en el sentido de ver que estás evolucionando. Puedes haber estado haciendo cursos, yendo a talleres, conociendo a gente nueva, leyendo cosas nuevas, estando en contacto con la espiritualidad, con la pseudoespiritualidad o con la espiritualidad manipulada. Puedes haber cambiado la alimentación, o hacer alguna actividad más “mística”… Nunca volverás a estar tan en piloto automático como cuando estabas en modo 1.0 “pelao”. En este punto, lo que te he contado de mi aventura con el árbol, puede que no te genere mucho cortocircuito, pero puedes seguir viéndolo como una frikada, porque tal vez tú prefieres manejarte con lo que consideras cosas más serias.
 
¿ERES UNA PERSONA EN MODO 3.0? La persona en 3.0 ya sabe perfectamente que no hay vuelta atrás, que ha de tirar adelante sabiendo que hay un diseño inteligente de creación, que todo nos conecta, que el cuerpo responde a la mente y también que la mente responde al cuerpo. Que nada pasa por casualidad, y todo lo que nos pasa físicamente viene de algo que pasa en nuestro mundo no físico. Que tenemos un destino muy probable, pero que podemos cambiarlo, podemos desbloquearlo si no lo queremos. La persona 3.0 ya ha comprobado en alguna ocasión grandes cambios en su vida con ayuda de herramientas que nunca habría imaginado. La 3.0 sabe que mediante el test kinesiológico bien hecho, se puede acceder a la información. Y de alguna manera, intuye que en el futuro, para cualquier ayuda a otros o autoayuda convendrá usar el test kinesiológico para acceder a la información inconsciente, la del mundo no físico, ésa que es la que domina nuestras vidas. En 3.0 aumenta la plasticidad de razonamiento y eres capaz de dudar de todo, y ya tienes bastante capacidad para cambiar de opinión dejando las programaciones mentales de lado.

  Si te preguntas en qué modo estoy yo, pues siguiendo con la sinceridad, me muevo en un rango entre 1.0 y 3.0, dependiendo del momento. Creo que bastante tiempo en 3.0, aunque en ocasiones ese número es lamentablemente bajo. Lo que pasa es que me doy cuenta del cambio, y vuelvo a 3.0. Yo creo que los iluminados, por ejemplo, podrían estar en 4.0 incluso. Pero las personas comunes, como tú y cómo yo, con la información adecuada que equilibre el estar en la tierra y en las nubes, podemos estar perfectamente en 3.0. Y eso no tiene por qué tardar tiempo, ya que, repito, con la información adecuada y veraz, puede ser incluso muy rápido, puesto que supone el recordar nuestra esencia, y en cuanto se encuentra el camino correcto, se consigue.
 
  El 3.0 te acerca más a la espiritualidad real, a ver tu propia dualidad, tu sombra y tu luz, tus defectos y virtudes desde el punto de vista de un observador. Desaparece el concepto de culpa y aparece el de responsabilidad. Eso sí, en lo que aún tengamos bloqueado del pasado, la culpa puede estar muy presente precisamente sujetando los bloqueos. Pero el 3.0 ya es capaz de mirar de frente su propia oscuridad, porque sabe que esa oscuridad se ha fabricado a base de ignorancia, vivencias traumáticas, vergüenza y culpa. El 3.0 llega a la conclusión de que recordar algo de niño y querer pegar a tu madre o a tu padre no es algo real. Puede entender que la propia rabia o el rencor bloqueado, para dejar de ser algo abstracto, necesitan tomar una imagen y se manifiestan en esa situación no sanada a través de la madre o del padre, porque ahora mismo no harías daño a tus padres de ningún modo. Esos recuerdos sin sanar son simbología, transferencia de energía a imágenes, una sombra en la pared…
 
  Otra cosa importante. Si estás en 2.0, puede que tu mente siga tirando fuertemente hacia el 1.0 al tiempo que quiere estar en el 3.0. Puede haber incluso largos períodos de tiempo en los que llegues a decir “a tomar por saco la espiritualidad, hay lo que hay en la vida y las cosas son como son”, y entonces darte vacaciones evolutivas volviendo a “disfrutar” de la vida 1.0. Pero en el fondo, te quedarás con esa cosilla de querer algo más. Seguramente no habrás encontrado lo que querías, casi seguro por haber tomado caminos erróneos, y tu mente necesitará volver de lleno al 1.0. Tal vez hayas puesto en tela de juicio a la Medicina oficial pero a la hora de la verdad has pensado que tampoco es para tanto la conspiración que hay y que las grandes organizaciones mundiales de salud-enfermedad no van a ser tan malas. Tal vez hayas puesto en tela de juicio a los gobiernos y a los políticos pero a la hora de la verdad pensarás que es imposible que sean tan crueles, inhumanos e inservibles, y que se les puede dar una enésima oportunidad. Y preferirás seguir en un mundo de queja preventiva pero queríendo pensar bien de quienes nos controlan, porque pensar muy mal te es demasiado doloroso y no quieres sufrir tanto (como en la película de Tom Cruise y Jack Nicholson Algunos hombres buenos en la que el personaje del primero le pide al del último que diga la verdad, y el personaje de Nicholson le responde “tú no puedes encajar la verdad”… Y es esto lo que pasa a algunas personas, que tienen su propio umbral de resistencia a la hora de encajar ciertas verdades).
 
  Reconozco que cuando se está en 2.0 y tu vida en realidad no mejora sino que hasta puede empeorar, puedes decir “mira, me bajo de la bicicleta de momento, porque al menos en mi 1.0 tenía una incómoda zona de confort, y me da la gana volver a quejarme de la vida y volver a echar culpas, que eso me lo sabía de memoria, para eso no necesito ningún esfuerzo, no puedo más con tanto esfuerzo en vano”.
 
  Me parece que la espiritualidad comercial de occidente, fabrica muchos 2.0 frustrados que vuelven al 1.0. Una buena estrategia de “los malos” para que las personas piensen “eh, eh, eh, que yo he estado en el tema espiritual pero todo son tonterías, te digo yo que la vida es lo que vemos, trabajar, comer, dormir y si puedes unas vacaciones al año, sufrir cuando toca y no hay más, ni alma, ni reencarnación ni leches… te lo digo yo que he estado ahí”. Por desgracia, pasa esto. Y más allá de las estrategias de los malos, como he dicho, pues es que no hay ninguna escuela donde se nos enseñe a conectarnos con nosotros mismos desde pequeños. Y ya de mayores nos podemos encontrar dando tumbos o bandazos de una información a otra porque lo cierto es que en estos años, entre todos los que nos hemos dado cuenta de lo ignorantes que somos, estamos construyendo lo que espero que se pueda enseñar a los niños del futuro desde bien pequeñitos.
 
  ¿Dónde está uno de los errores? Pues en la occidentalización de la espiritualidad y en la gran cantidad de información incluso contradictoria que nos despista. El punto fuerte y obligatorio para empezar con la espiritualidad está en aprender biología real, para ver la maravilla del cuerpo en conexión con el alma, para construir desde ahí. Pero bueno, eso ya es otro tema. Me he explayado un poco más con el 2.0 porque aquí es donde está la clave del despertar de la Humanidad, en que los 2.0 puedan saltar a 3.0. Aunque luego vayamos moviéndonos entre 1.0 y 3.0 incluso a diario, conviene que muchas personas 2.0 toquen el 3.0 en algún momento. Si no, pueden volver a 1.0 crónico y convencer a los otros 1.0 de que se dejen de tonterías espirituales.
 
  He de decir que hablo a nivel colectivo, a nivel de despertar colectivo para beneficio de todos, ya que a nivel individual, una persona puede estar en 1.0 toda su vida y vivir tranquila y feliz. De hecho, esa persona, muy probablemente ya tenga integradas unas pautas 3.0 sin ni siquiera saberlo.

  ¿Entonces estás en 1.0, 2.0, 3.0? Pues lo siguiente va para ti si eres 3.0, ó 2.0 ó incluso 1.0 si de alguna forma ahora mismo algo te dice que esa magia que no es magia existe, y que la vida es mucho más que lo que nos habían dicho. Va para ti si quieres compartir lo mágico que te sucede, porque te van a suceder cosas mágicas (más cosas mágicas aún). Aunque estés (o creas que estás) en 1.0, si haces repaso de vida, seguro que encuentras situaciones mágicas o increíbles, porque lo que llamamos magia, está presente para todos si nos fijamos bien. Espero que hayas tenido y sigas teniendo magia en tu vida.
 
  Este fin de semana es el último curso AC-1 de mi técnica Árboles Cuánticos en la que dos personas cercanas podrán recibir la información por la inversión de sólo una. Entre otras herramientas, usamos el test kinesiológico, del cual enseño varias formas de hacerlo y seguro que hay una de ellas que te va genial. Podrás “conversar con árboles”, podrás ayudarte a ti mismo/a y podrás ayudar a otros. Árboles Cuánticos es algo 3.0.
 
  Adelántate al futuro y aprende a testar a través de un muy buen protocolo de actuación. ¿Puede parecer friki? Sí. ¿Puede parecer exagerado? Puede. Yo te invito a que te dejes sentir si te viene bien aprender esto en este momento de tu vida, e incluso si ya haces algo de test kinesiológico que te lo testes, o te lo teste directamente otra persona con tus brazos por ejemplo. Puedes contactar conmigo y os puedo guiar a testarlo de forma neutral para que la respuesta sea fiable en base a lo que quiere tu ser. Hay una forma de hacerlo para que ni tú, ni yo, ni la persona que te teste estemos condicionados y la respuesta sea totalmente neutral y certera.

  Te dejo aquí el enlace a los CURSOS. Cualquier pregunta que quieras hacerme, yo encantado de hablar contigo.
 
  Y como siempre, muchísimas gracias por leerme y compartir si el artículo te parece interesante para otros. Hasta la próxima.

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